15 reflexiones para conversar sobre TierraViva

Datos TierraViva

Tanto los colaboradores como nuestros clientes de TierraViva debemos ser los mejor informados sobre la situación del proyecto y la Reserva Forestal de Río Blanco. Debido a la reciente inspección del perito al área, los opositores han comenzado de nuevo una ola de rumores, señalamientos y opiniones supuestamente académicas, pero sin sustentos serios.

Incluso asociaciones que dicen tener criterios académicos han caído en contradicciones y ligerezas al opinar sobre el tema. Han pedido, por ejemplo, que se estudie toda la reserva y cada una de sus aves o que a pesar de que los impactos no están demostrados, los habrá. Incluso que hay que viajar al futuro para poder evaluar las consecuencias (escuchar audio ).

Al respecto, hemos preparado algunas reflexiones, de la mano con nuestro abogado ambientalista Francisco Rivera Giraldo, experto y defensor de áreas protegidas, junto a la Dirección de Comunicaciones CFC.

Dos reflexiones de fondo

– No se pueden hacer referencias de toda una reserva para estimar efectos en unos de sus bordes. Para realizar proyectos se estudia únicamente el área de influencia. 🎯

– Se están publicando conclusiones, a partir de interpretaciones que no coinciden ni con la realidad del proyecto, ni con la realidad de la Reserva Forestal de Río Blanco. 🏞

Cuatro cálculos

– Es difícil pensar que 4.932 hectáreas que tiene la Reserva Forestal de Río Blanco se vean afectadas por bosques y edificios que se adelantan en un predio cercano que mide 35 hectáreas (es decir, 141 veces más pequeño que la reserva), que es el área total del proyecto. 😒

– Más difícil aún es afirmar que esas 4.932 hectáreas que tiene la Reserva Forestal de Río Blanco se afectarán por un área construida de menos de 10 hectáreas (área 493 veces más pequeña que la reserva). Menos aún, cuando las 25 hectáreas restantes son para bosques y zonas verdes. 🤦🏽

– De un extremo a otro la Reserva Río Blanco mide unos 9,5 kilómetros, que es la misma distancia entre el barrio La Francia y el casco urbano de Chinchiná. Entonces no es sensato afirmar que el proyecto tiene el potencial de incidir sobre la totalidad del área de la reserva, como se ha venido difundiendo. 📏

– Partiendo de esta razón, tampoco es acertado sugerir que se pondría en riesgo la totalidad de especies de aves que ocupan el área de la reserva. Para ello se determina el área de influencia del proyecto y en esa zona se realizan los estudios, como en efecto se hizo. 🦉

Cuatro omisiones

– Muchas afirmaciones parten del hecho equivocado de que el proyecto urbanístico consiste solo en edificaciones y vías. Omiten mencionar que del área del proyecto, solo el 16% es para edificaciones y vías. 84% es para zonas verdes y a transformar potreros en bosque natural. 🌳

– Tampoco tiene en cuenta que TierraViva compensa 17 veces su huella de carbono y que los dispositivos luminosos implementados en el proyecto están especialmente diseñados para mitigar el impacto lumínico lateral. 💡

– Otra omisión es que en torno al proyecto se plantaron especies de árboles con follajes de alta densidad, que permiten que la luz, el material particulado y el ruido se disipen o se eliminen. 🌲

– Dicen que no se puede afirmar que el avistamiento de aves en la zona aumentará. Es más que obvio que transformar 30 hectáreas de potreros en bosques naturales incrementará el avistamiento de aves, las cuales por supuesto acuden a las aglomeraciones de árboles. 🦅

Dos contrastes sobre los profesionales

– A pesar de ser biólogos, algunos citan documentos que hacen referencia a zonas amortiguadoras, la cuales legalmente no aplican para reservas forestales protectoras como lo es Río Blanco (ver categorías de áreas protegidas) (ver definición de zona amortiguadora). 🤥

– Tenemos tranquilidad desde lo académico con nuestros estudios, pues profesionales expertos los hicieron con rigor. Además, han sido verificados por autoridades ambientales, por el propio Minambiente y hasta por otros peritazgos que hemos hecho con biólogos de reconocida trayectoria nacional. 🧐

Tres conclusiones a partir de hechos

– Hoy en día los 6 mil árboles que sembramos se han desarrollado y han ganado altura. Con ello empieza a cumplirse la función amortiguadora, que no solo ejercen los árboles, sino 24 atributos del proyecto, pensados para minimizar cualquier impacto ambiental. 🌿

– La Reserva Forestal Río Blanco ya no limitará con una zona dedicada a la ganadería sino con 30 hectáreas de nuevos bosques que bordean una urbanización pensada con rigurosas medidas de manejo ambiental verificadas por Corpocaldas y el Ministerio de Ambiente. 🐄

– Mientras se genera una acalorada discusión sobre un proyecto fuera de la reserva, en el 37,6% del área de la Reserva Forestal Río Blanco hay ganadería y cultivos de papa, actividades que realmente pueden poner en riesgo el suministro de agua para la ciudad. Son 1.800 hectáreas subutilizadas versus 3.100 hectáreas de conservación. Esto sí es grave. 💧

 

Redacción: Carlos García, director de Comunicaciones CFC.

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